La Sagrada Imagen de la Santísima Virgen de las Angustias, fue realizada en 1550 en Valladolid por encargo de Juan Riquelme, de autoría anónima y en madera de nogal, con características del manierismo castellano. Su rostro presenta rasgos típicos de Alonso Berruguete, como la barbilla prominente, cejas arqueadas, nariz recta y boca entreabierta. Llegó a Granada en 1553 y es considerada la dolorosa de vestir más antigua de España y posiblemente del mundo. Su iconografía muestra a María de pie con la cruz a su espalda, realizada en plata en 1660 por Juan Jiménez Escobar; y la actual imagen del cristo yacente añadido alrededor de 1862. Esta imagen, llena de simbolismo, representa a María como oferente y corredentora.
La vista frontal de la imagen en la Basílica incluye la media luna a sus pies, símbolo del dogma de la Inmaculada Concepción. Con la primera luna ejecutada en 1640 y la actual en plata sobredorada de 1913. Encima de esta media luna las condecoraciones militares forman una segunda media luna. Todo el conjunto descansa sobre una peana de plata realizada por León Guzmán y Espinar. La parte trasera de la imagen repite el mensaje simbólico con referencias al capítulo 12 del Apocalipsis. El suelo de mármol, diseñado por José Risueño y Arconchel, muestra el sol y la luna, mientras que dos ángeles neoclásicos sostienen una corona real sobre la Virgen, simbolizando su realeza.
La sagrada imagen de la Santísima Virgen de las Angustias. Estamos ante una imagen con casi cinco siglos de historia y envuelta en el misterio, encargada y costeada por nuestro hermano Juan Riquelme en el año 1550 en la ciudad de Valladolid. Está realizada en madera de nogal con características formales muy castellanas y del primer manierismo. La autoría es anónima, pero podemos situarla en el entorno de Alonso Berruguete, ya que sus esculturas se caracterizan por tener una barbilla prominente, cejas arqueadas, nariz recta y boca entreabierta; todos ellos rasgos que observamos en el rostro de la sagrada imagen. Llegó a Granada envuelta en la leyenda en el año 1553, según se desprende de la declaración jurada del sacristán Alonso Garaiuto en el año 1633. Es la dolorosa de vestir más antigua de España y podríamos afirmar sin miedo a equivocarnos, que del mundo. Su iconografía no es exactamente la de una Piedad o Sexta Angustia. El conjunto escultórico que forma la Virgen de las Angustias es de una imagen de María de pie con la cruz a su espalda. Una cruz que ha pasado de ser objeto de vergüenza y martirio a ser un elemento triunfante, realizada en plata por Juan Jiménez Escobar en el año 1660. La imagen de la Virgen erguida contempla afligida y a su vez ofrece el cuerpo muerto de Su hijo, colocado como perfecto holocausto sobre una mesa de altar. Es por tanto una imagen oferente y corredentora. Estamos ante un conjunto iconográfico alegórico con una fuerte carga simbólica. La imagen actual del Cristo yacente es una talla entorno a 1862.
La vista frontal de la sagrada imagen, que es la que tenemos desde el interior de la Basílica, posee también un signo de algo tan granadino como es la defensa del dogma de la Inmaculada Concepción. Se representa en la media luna que vemos a los pies del altar donde reposa el cuerpo yacente de Cristo. La primera que tuvo la Virgen data del año 1640 y fue labrada por Diego Romero; actualmente se encuentra en el templo parroquial del Divino Salvador del barrio del Albaicín. La actual, de plata sobredorada, fue regalada por D. José Fajardo Carrillo en 1913, año de la coronación canónica de la Santísima Virgen, esta pieza está presidida por la M mariana y un corazón traspasado por un clavo, todo ello coronado por la estrella de la Orden Militar de San Fernando. Por otra parte justo sobre la media luna hay un conjunto de condecoraciones militares formando una segunda media luna. La componen dos de la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica, dos de la Gran Cruz Real y Militar de la Orden de San Hermenegildo, Orden del Mérito Militar con distintivo rojo, Condecoración de la Cruz Roja, placa de juez militar del reinado de Alfonso XIII, placa de segunda clase del Merito Rojo pensionada con dos concesiones y, finalmente, la Real Maestranza de caballería de Granada.
Todo el conjunto escultórico y alegórico de nuestra Excelsa Patrona se aposenta en una magnífica peana de plata realizada por León Guzmán y Espinar, jienense de nacimiento que trabajó en Granada en el primer tercio del siglo XIX; y el fiel contraste que demuestra la autenticidad de la plata es de Antonio José González Aguilera. El mensaje simbólico del frente de la Santísima Virgen se repite en el contexto del Camarín, cuando contemplamos la espalda de la sagrada imagen, que es exactamente el comienzo del capítulo 12 del libro del Apocalipsis : “ Y apareció una gran señal en el Cielo, una mujer vestida de sol, con la luna debajo de sus pies y sobre su cabeza una corona… “ Si observamos el suelo de mármol diseñado por el insigne José Risueño y Arconchel, vemos la representación del sol y la luna. Igualmente si elevamos nuestra mirada, justo encima de la Virgen contemplamos dos ángeles con aire neoclásico que están sujetando una corona real. Todo para conformar el bello mensaje sobre la realeza de María.